| Clementine's profileDIARIO DE UN NÁUFRAGOPhotosBlogLists | Help |
|
August 09 Everybody´s gotta learn sometimeA la hora en la que todos duermen, mis ojos se abren de par en par, a la vez que comienza la algarabía de golondrinas que cualquiera que no viviese en este pedazo de tierra quizá no soportaría. Estaba pensando en lo último que les dije a los niños anoche: que lo más importante que tenemos, es la memoria, porque con ella hemos ido construyendo lo que somos. Y los niños ya no son niños, y temo que un ordenador o una videoconsola les absorba el tiempo necesario para soñar que sacan los objetos de una casa vieja- casa que ya sólo existe en su memoria- uno a uno de unos nichos en medio del campo.
El más pequeño ya es un hombrecito: suficientemente mayor como para reconocer que su padre arruinó su familia, le despojó de la casa donde vivían, y le lanzó en los brazos de otra familia que en el fondo no le toca nada. Sólo tiene doce años pero una fortaleza que a veces pienso que sólo los niños pueden tener. “Ven aquí, muñeco”- y se deja querer y abrazar y besar como si en efecto, no tuviera vida- ¡ojalá conserve su memoria intacta y toda su vida tenga muy claro quién le quiso de verdad!
Los niños ya no son niños, pero hoy en día permanecen bajo la indulgencia de la sobreprotección durante muchos más años. Yo, en cambio, por primera vez tengo conciencia de que voy a envejecer irremediablemente, y me hallo de pronto inmersa en la parafernalia de la muerte, en los pésames y los velatorios, en este pequeño cementerio lleno ya de gente y que mi abuela, de joven, conoció totalmente vacío.
Pero debo sobreponerme a este verano tedioso, porque me espera una nueva aventura. Sólo tengo que salvar un último obstáculo y el futuro será mío. Es lo que siempre he querido, ¿no? Hacer y deshacer maletas. Ya no podría vivir de otra manera. Quedarme donde estoy ya no tendría sentido. Además, lo he conseguido por mí misma, por mi esfuerzo...una vez más, nadie me ha regalado nada. Debería sentirme orgullosa. Un último obstáculo, y , si todo sale bien, pondré rumbo hacia el mar.
A veces pienso que la memoria me traiciona. A menudo me empeño en que ciertas cosas, sería mejor no recordarlas. Pero, ¿qué digo? Si algo he aprendido es que la vida hay que asumirla entera con sus momentos buenos y sus momentos terribles. También me encuentro a mí misma muchas veces pensando que ojalá no hubiera conocido nunca a esa persona con la que, a pesar de haberla querido más que a mi propia vida, ni siquiera tuvimos un digno final. Pero, ¿es acaso mi culpa? Rotundamente no. Hice todo lo posible por acabar bien y sólo conseguí desprecio e indiferencia por su parte. Lo que siempre había tenido, vamos. Nada nuevo. Así que como todo el mundo tiene que aprender alguna vez, yo me di cuenta de que no había nada que hacer, de que todo había sido en vano. Y pasé página.
Ahora miro a mi alrededor y por primera vez en mucho tiempo me gusta lo que hay en mi vida. Y no puedo negar que los malos momentos me han hecho madurar: si mañana me pasara algo moriría sabiendo lo que es el amor y lo que es el dolor. Lo que es la amistad y lo que es el desengaño. Y hay gente que muere sin saberlo. O que lo busca toda su vida sin encontrarlo y siempre está vacía.
El amor no le ocurre a todo el mundo: ni siquiera sé si yo volveré a sentirlo alguna vez. Pero ahora ya no es mi prioridad mientras no consiga estar bien conmigo misma. Y creo que poco a poco lo voy consiguiendo. Fracasé en una relación que hasta el momento ha sido la más importante de mi vida, pero gané con ello a una serie de personas que no cambiaría por nada, y que ellas por sí mismas valen más que todo el dolor, la pena y la rabia del amor perdido.
Cuando leo los correos de Viri y noto su cariño, su apoyo, su ánimo, cuánto confía en mí para que logre mis sueños...cuando veo su sonrisa...cuando escucho la voz de Charlie, siempre al otro lado...el amor incondicional de Saray...las risas con Violeta y Luchy, con Carmen...y aunque sólo fuera por los momentos que he pasado con Salvatore y Alberto, ese ser extraordinario que llenó mi vida de alegría y me hizo recuperar la fe en mí misma y en los demás, por el que he sentido algo que si no es amor, es algo que se le parece mucho...
Todo, todo ha valido la pena. Porque todo el mundo tiene que aprender alguna vez. Y sin duda, éste era mi momento.
Porque hoy es el primer día del resto de mi vida. Porque somos el tiempo que nos queda. Sola, con la memoria, seguiré caminando, y trataré de vivir como hasta ahora, comiéndome la vida a bocados.
“Me fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente” (El club de los poetas muertos) Comments (2)
TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://sikasite.spaces.live.com/blog/cns!60B8C9078885D5BC!6405.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|