Clementine さんのプロフィールDIARIO DE UN NÁUFRAGOフォトブログリスト ツール ヘルプ
11月24日

los ángeles custodios

 

“Bueno cuéntame, ¿¿y el chico ese que mandaste a cascarla??”

 

“Era un grosero, un creído y un estúpido. Ni siquiera sé cómo coño me fijé en él. Me quedé pálida cuando me dijo al final que yo sólo le quería como hombre objeto...¡por eso aguanté sus parladas místicas por messenger durante semanas!”

 

“Por favor, cómo puede ser tan chabacano, si tú lo que querías era que se enamorara de tu alma...”

 

“¡¡¡Jajajaja!!!!”

 

Sí, lo ha conseguido. Como siempre. Ella es Carmen, y esa risa del final es la mía. Sea cual sea mi estado de ánimo, ella siempre saca lo mejor de mí. Por eso es mi amiga. Es mi amiga de verdad. Cuando me siento derrotada, nostálgica, cuando necesito una razón para seguir siendo fuerte, para seguir mi camino hacia delante, pienso en estas personas. Detalles tan tontos como éstos para mí significan muchísimo.

 

O leo un sms de Alberto, y recupero el aliento después de soportar a tanto niñato imbécil. Siempre me hace sonreír. Su recuerdo es paz, tranquilidad y felicidad. Volveré a verle pronto, lo sé.

 

Una sola palabra más triste que la otra, y allí están Viri, Charlie, Saray, Pepiño, Paula, Javi... Veteranos compañeros del alma en la distancia. 

Y sé que tengo que mantener la entereza de siempre porque si borrase el pasado, les borraría a ellos, y eso sería el peor crimen que podría cometer.

 

Y una vez más, mis amigos de Barcelona. Todos los días pienso en la suerte que tengo de haber encontrado a unas personas que me quieren tal y como soy, que desde el primer día me han tratado como a una hermana y que aguantan mis lloreras, mis borracheras, mis malos humores y mis días de no quiero hacer nada. No tendrían porqué, sólo hace dos meses que les conozco, pero siento que puedo compartir con ellos casi cualquier cosa. Todos mis planes les incluyen, a corto y a largo plazo.

 

Y para lo que todavía no pueda, o para lo que no proceda compartir en esta nueva vida, para eso está Inma. Sin ella, todo sería mucho más difícil para mí. Ella siempre ha sido el hilo invisible que me ataba a muchas vidas que he vivido siempre al filo del precipicio, tambaleándome y sujetándome a ella cuando veía de frente el abismo. Mi mayor miedo es que algún día nuestras respectivas rutinas nos separen. Nos une un pasado lleno de emoción y de inocencia, pero ¿qué futuro nos espera? ¿puedo protegerla del fracaso? ¿del dolor que ello supone? ¿podré estar a su lado si me necesita? ¿sabe de verdad lo mucho que significa para mí?

 

Tantas preguntas me pasan por la cabeza a la velocidad de la luz...nunca hasta ahora había sido tan consciente de que voy a envejecer, y me horroriza pensar que pasado mañana me levantaré y tendré 30, 35, 40, 50 años...

La gente que quiero, mis amigos del barrio, Elisa, Andrea, Leticia...van haciendo su vida, la mayoría tienen pareja...de aquí a unos años iremos viendo cómo van labrando su futuro y el de los niños que vendrán. Yo, sin embargo, siento que todavía observo el mundo desde fuera, como si no fuera mucho conmigo. Me identifico con mi amiga Chantal porque es una nómada sin hogar igual que yo. Porque quiere ser libre. Pero entonces...¿por qué creo que en el fondo estamos deseando encontrar a alguien que nos quiera? ¿y por qué es ese mi mayor miedo, quedarme sola sin volver a sentir jamás que alguien me ama?

 

Lo bueno del pasado es que no volverá a repetirse. Nadie podrá destrozar mi corazón porque ya ocurrió una vez. Todo lo que venga después será mucho más leve. Inerte.

 

Sí, reconozco que miro esos vídeos, y lloro de rabia y de nostalgia al mismo tiempo. Ojalá pudiera decirle a Concheiro lo mucho que pienso en él, pero ya no me escucharía. Y si volviera a buscar a Pablo para preguntarle por qué no fue capaz ni siquiera de un digno final, otra mujer me abriría la puerta y me diría: “Y tú quién carajo eres”

 

Y tú quién carajo eres. No soy nadie. Dejé de serlo, supongo, cuando me dejó de querer.

No importa cuantos minutos malgastados de mi vida atesore aún en mis venas. Me dejó de querer.

 

Estamos muertos. No hay lágrimas que valgan para volver a ser lo que éramos.

 

Estoy nostálgica, sí, lamentablemente es inevitable, pero también es cierto que mañana será otro día en esta hermosa ciudad, y muchos proyectos me esperan: que nadie confunda esta entrada de blog con un back to black, en realidad es el eterno retorno, y el pasado que siempre se entremezcla con el presente y con lo que será el futuro, porque aunque me duela es parte de mí.

 

Y por cada vez que mis labios tiemblan, y siento que de un momento a otro mis ojos van a teñirse de lluvia, lluvia de Santiago, de día gris, mirada de niebla saliendo de la boca de los caballos de Platerías, desato el nudo de mi garganta y respiro, ese esfuerzo absurdo de tan básico...y pienso en las personas que ha habido, antes, durante y después, y pienso que siempre al final quedan los mejores, los valientes, los que prefirieron aguantar el temporal sujetándome por los hombros, manteniéndome en la tierra, a su manera, pero sin dejarme del todo a la deriva, quizá sin saberlo, cerrando las ventanas...

 

 

Barcelona, 24 de Noviembre de 2009